martes, 31 de agosto de 2010

Sistemas de Humidificación

¿Por qué humidificar en la industria textil?

El control de la humedad en la industria textil es esencial para mantener la calidad del producto y reducir las imperfecciones.
Un ambiente seco en el área de producción o en el almacén puede generar consecuencias muy graves:

Absorción
El aire seco hace bajar la capacidad de absorción de los tejidos, además, contribuye a disminuir la calidad y la productividad. Con la humidificación, los materiales conservan una absorción óptima y se rompen menos, se manipulan mejor, tienen menos imperfecciones, son más uniformes y suaves al tacto.

Electricidad estática
Los materiales secos crean más fricción y son más sensibles a la electricidad estática. Una humedad más elevada reduce esos problemas de electricidad estática, permite que los materiales se manipulen mejor para incrementar la velocidad de las máquinas.

Resistencia del hilo
Los hilos mantenidos en un ambiente de poca humedad son más débiles, más finos, más quebradizos y menos elásticos.

Pérdidas de producción
Una baja humedad puede ser el origen de pérdidas de producción. Mantener un nivel correcto de humedad permite una mejor fiabilidad en los cortes y ajustes en la producción de prenda de vestir, y contribuye al mantenimiento de especificidades donde las dimensiones son importantes, tal como en la industria de las alfombras.

Peso del producto
Los criterios de la industria textil son 60%hR y 20°C. No respetar estas condiciones hace que los materiales pierden peso y que con ello se disminuyen las ganancias.

Polvo
La humidificación reduce el micro polvo y la pelusa, proporcionando así un ambiente laboral más sano y cómodo.

Enfriamiento
El sistema de humidificación con la pulverización de agua fría puede suministrar un efecto de enfriamiento por evaporación de 12°C. Permite que el ambiente sea más agradable para trabajar e incrementa la productividad de la plantilla.

Al mantener un nivel de humedad relativa de 65-75% (%hR) en la industria textil, se puede reducir el desarrollo de la electricidad estática, aumentar la absorción del hilo, evitar que se rompa el hilo, eliminar el polvo y las pelusas.
Una buena humidificación aumenta radicalmente la calidad, mantiene de manera constante el peso del producto, y de este modo maximiza los beneficios.

Climatizar no consiste, por tanto, más que en ofrecer a una fibra textil las condiciones más favorables para su elaboración en cada uno de los procesos de fabricación. Su resultado: superior resistencia a la rotura; disminución en la formación de la electricidad estática; más elasticidad y flexibilidad de las fibras y posibilidad de aumentar la velocidad de las máquinas que trabajan con mayor regularidad. Asimismo, pero en segundo término, se logra una gran mejoría de las condiciones higiénicas del local, con el consiguiente bienestar del personal y, caso consecuencia lógica de todo ello, un incremento de la producción y de la calidad del hilo o tejido elaborado.

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